Una historia que comenzó a principios de año
Cualquier actividad de Patrimonio para jóvenes lleva tiempo y tiempo de preparación. Y muy especialmente las actividades extraordinarias como los voluntariados que se hacen durante el verano en los monasterios. Este es el tercer año de esos voluntariados. Además y por primera vez aumentábamos la oferta y nos íbamos a San Pedro de Cardeña en Burgos y al Monasterio de Oseira en Ourense
¿Cómo llegábamos a más gente? ¿ Y qué garantías teníamos sobre los candidatos/as? Lanzamos la oferta en redes y a quienes contactaban les entrevistábamos y se pedían una serie de garantías. También se lo ofrecimos a personas conocidas con acceso a mucha gente joven. Así le enviamos nuestra propuesta, entre otros, a Julieta Ogaz Sotomayor
Por Julieta conocimos en Chile a Esteban Montoya Karakay que se interesó por nuestro programa. Pero había un problema esencial. ¿ Cómo extender su estancia en España con otras actividades? ¡No se puede venir desde Chile solo para una semana de voluntariado por interesante que sea! Don Cecilio Adrián en Burgos tuvo una idea genial y nos propuso que Esteban diera una serie de conciertos en la Colegiata de Santa María del Campo

Esteban Montoya Karakay
Y así fue. Y fue una maravilla todo. Hicimos además otras propuestas muy en la línea de nuestra asociación. No se trataba de llegar y de dar unos conciertos. Esteban tenía que vivir la experiencia del lugar, paisaje, gentes, conversaciones, tiempo libre, y por supuesto la iglesia colegiata de Nuestra Señora de la Asunción y su órgano. ¿Qué supone semejante patrimonio en localidades escondidas para el turismo? ¿ Cómo mantener ese patrimonio arquitectónico y cultural? ¿Qué pasa si se van sus habitantes?
Todo eso Esteban lo reflexionó tras intensas vivencias

Jorge Rubio explica la colegiata de Nuestra Sra de la Asunción a los chicos de Patrimonio para jóvenes

Jorge Rubio fue un guía excepcional en Santa María del Campo como se puede ver en estas imágenes.
No sólo hubo recorridos por la historia del arte ( De Santa María y en otras localidades como Lerma y Covarrubias) sino una toma de contacto divertida con el día a día del pueblo. Para muestra aquí tenemos a Esteban con Casilda Vivar , quien fuera su casera, aprendiendo a limpiar pescado

Esteban aprende a limpiar pescado
Querer, convivir, disfrutar, comprender a las gentes que te reciben. Todo necesario para que los conciertos y talleres fueran un encuentro cálido, un éxito. Unas apacibles tardes de verano en la iglesia del pueblo donde todos se sienten orgullosos de lo que tienen, de que otros desde tan lejos vengan a conocerlo y a darlo a conocer. Las redes sociales y en especial Instagram estuvieron esos días a mil.

Porbar los dulces, tomar el vermut, charlar despacio con los parroquianos. Hasta un intento hubo de aprender a ordeñar ovejas,

Aprendiendo a ordeñar ovejas

Conversaciones de verano

Esteban escucha a un lugareño
Todo esto hace comunidad, hace pueblo, le hacía tener a Esteban una experiencia vital en un pueblo de la Castilla más profunda y genuina. En el camino entre Burgos y Santa María se asombraba de las extensiones de campo de cereal, de la inmensidad del paisaje. Y de pronto… como de la nada… surge el pueblo con su iglesia y su torre…

Torre de la colegiata de Nuestra Señora de la Asunción en Santa María del Campo

Vista nocturna de la Colegiata de Nstra Señora de la Asunción
Puede que fuera este trato cordial durante días lo que llevó a la gente a mostrar interés por los conciertos. Verano, ocho de la tarde, una pequeña localidad, una amplia oferta cultural y de fiestas en los alrededores, Burgos con un importante festival internacional de danzas… y sin embargo un éxito de público. El sábado el día de mayor afluencia, pero no faltaron 40/ 50 personas cada día entre semana.

Público el sábado 19 de julio
Precisamente por la gran afluencia del sábado, ese día no se pudieron hacer los talleres . El resto de la semana se creó un ambiente familiar, entrañable, casi mágico en torno a Esteban y la pasión que derrocha cuando habla de la música. Hasta los bebés aplaudieron. Hubo auténticas veladas intergeneracionales

Madres, abuelas y nietos acuden al taller en Santa María del Campo
En el momento de escribir esta entrada, Esteban Montoya está a pocas horas de dirigirse al aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas para volar a Santiago de Chile. Quedan atrás una semana de voluntariado en San Pedro de Cardeña, cuatro días en Burgos y diez en Santa María del Campo conociendo además localidades de los alrededores. Esteban nos ha dejado momentos llenos de magia, ha disfrutado tocando no sólo el órgano de Santa María sino que ha tenido la oportunidad de probar otros en Lerma , Burgos…

Una joven escucha el concierto de Esteban

Grabando un concierto con Pablo Beorlegui

La magia de la música
Gracias al fotógrafo José Luis Mtnez Arce
Gracias, gracias gracias a las Fundaciones que nos han permitido sacar adelante esta programación. Fundación Sineste
Gracias también a todos los asociados/as y a quienes hacéis pequeñas aportaciones que siempre son grandes porque el cariño y la confianza tienen efecto multiplicador.
Hay una imagen para cerrar esta entrada que refleja bien la sensación de plenitud, de libertad y alegría de estos días. Gracias a todos por participar. Gracias Esteban, José Luis, Pablo, Jorge por vuestro talento y toda la implicación estas semanas.

En los campos de Castilla

